¿Hace falta decir algo sobre Spinoza?“Estoy asombrado, realmente maravillado. -Tengo un predecesor ¡y que uno! Casi no conocía nada de Spinoza: el que yo lo buscara precisamente ahora fue un 'acto del instinto'. No sólo que su tendencia general es igual a la mía -de convertir el conocimiento en el mas poderoso de los impulsos- me identifico con cinco puntos principales de su doctrina: éste, el más inaudito y más solitario de los pensadores es el más cercano a mí precisamente en esas cosas: niega el libre albedrío, las finalidades, el orden cósmico/ético, lo no egoísta, lo malo [...] mi soledad es ahora al menos una soledad a dúo "
Nietzsche
“Quien sabia plenamente que la inmanencia solo pertenecía a si misma, y que por lo tanto era un plano recorrido por los movimientos del infinito, rebosante de ordenadas intensivas, era Spinoza. Por eso es el príncipe de los filósofos. Tal vez el único que no pacto con la trascendencia, que le dio caza por doquier. Hizo el movimiento infinito, y confirió al pensamiento velocidades infinitas en el tercer tipo de conocimiento, en el último libro de la ética. Alcanzo en él velocidades inauditas, atajos tan fulminantes que ya solo cabe hablar de música, de tornado, de vientos y de cuerdas. Encontró la única libertad en la inmanencia”
Deleuze
Este señor que murió en la pobreza, atacado por todos los flancos, rechazando los honores otorgados por un estado hipócrita encontró algo, descubrió algo y en la Ética esa "bomba en el corazón del racionalismo" es la Risa final escondida entre los escolios. Un pequeño fragmento que se ríe que refuta que subleva que tacha el deseo platónico el deseo psicoanalítico la base de occidente que en su miseria sigue torturándonos en sus malos encuentros gracias a la falsa conciencia que necesita el Poder trascendente
Fragmento de la Ética
Parte tercera: del origen y naturaleza de los afectos
Definiciones de los afectos
" I. El deseo (conatus) es la esencia misma del hombre en cuando es concebida como determinada a hacer algo en virtud de una afección cualquiera que se da en ella. (...) el deseo es el apetito con conciencia de sí mismo, y que el apetito es la esencia misma del hombre, en cuanto determinada a aborar aquellas cosas que sirven para su conservación."
el que quiera oir que oiga... en esa definición hay un algo...




